Todos nos creemos especiales* y todos buscamos a otro/a que nos parezca tan especial como nosotros, para, atracción sexual aparte, si es posible (hipótesis de trabajo), emparejarnos o trabar amistad. Y todos mostramos prejuicios ante los que consideramos no a nuestro nivel y guardamos prudente distancia con ellos.
Cuando descubrimos que nuestra pareja o amistad no es tan especial como nos creemos ser, defraudados, normal e impulsivamente, acabamos rompiendo la relación.
Y seguimos buscando nuestra fantasía.
Curiosa manera de relacionarse esta, basada en creencias, prejuicios y fantasías.
* Algunos, incluso, se creen y declaran orgullosamente raros.
